La historia de una empresa que logró lo que muchas solo sueñan: integrar cada eslabón de su modelo de negocio y convertirlo en fortaleza nacional.
En México, pocas empresas han logrado recorrer el camino completo: desde la producción de materia prima hasta el control del producto en anaquel, sin depender de terceros. Bafar no solo lo hizo: lo hizo con inteligencia estratégica y una ética de crecimiento sostenido.
Nacida del esfuerzo regional, la empresa ha evolucionado para convertirse en referente nacional. Su visión siempre fue clara: quien controla la cadena de valor, controla la estabilidad del negocio. Y en tiempos donde la incertidumbre domina la agenda económica, esa lógica se vuelve oro.
El impacto va más allá de la carne: abarca agroindustria, logística, distribución, control de frío, tecnología alimentaria y retail. Y lo ha hecho generando empleo, invirtiendo en innovación y apostando por el país en momentos en que muchos optaron por salir.
Lejos de la narrativa estridente, Bafar ha construido prestigio a base de coherencia: mantener calidad, crecer con orden, entender que el negocio alimentario es también un compromiso con la salud y la autosuficiencia del país.
Hoy más que nunca, su modelo es estudiado como caso ejemplar en universidades, cámaras empresariales y foros económicos.
Red República observa: las marcas que entienden su lugar en la historia construyen legado, no solo ganancias.


