La lucha por el control del territorio en Chihuahua entre distintos cárteles ha alcanzado un nuevo nivel de violencia. De acuerdo con declaraciones recientes del Secretario de Seguridad Pública del estado, ninguna organización mantiene un dominio absoluto en la región, lo que ha provocado enfrentamientos internos y divisiones que afectan tanto a las comunidades rurales como a las zonas urbanas.
Analistas de seguridad señalan que esta fragmentación se debe a disputas por rutas estratégicas de tráfico y al debilitamiento de líderes clave, algunos de ellos detenidos en los últimos meses. Esta situación ha derivado en ataques armados, ejecuciones y un incremento en los reportes de extorsiones en municipios cercanos a la frontera con Estados Unidos.
Las autoridades han reforzado su presencia en áreas de mayor conflicto, desplegando operativos conjuntos entre Ejército, Guardia Nacional y policías estatales. Sin embargo, los expertos advierten que la estrategia debe enfocarse también en la inteligencia financiera, para desmantelar las estructuras que alimentan el poder económico de estos grupos.
Vecinos de zonas rurales han denunciado el miedo constante que genera la presencia de células armadas, mientras que en la capital se ha incrementado la vigilancia en puntos estratégicos.
Desde Red República, subrayamos que la ausencia de un control criminal definido puede representar una oportunidad para recuperar la paz pública, siempre que se refuercen las capacidades institucionales y se mantenga una estrategia de seguridad enfocada en datos, inteligencia y coordinación multinivel.


