La capital estatal enfrenta un dilema doble: en plena temporada de estiaje, algunas lluvias puntuales provocan encharcamientos, caídas de muros y cortes en el transporte público. Mientras tanto, en la CDMX se ha implementado un plan de contención hídrica con brigadas, plan Tlaloque y 11.6 M MXN en apoyos.
Chihuahua capital cuenta con brigadas municipales y 200 operarios activados, pero sin una política integrada de drenaje profundo. La falta de plan integral hace visibles las contradicciones: sin lluvias estructuradas puede evitar inundaciones, pero sin regulación hídrica, la sequía seguirá ahogando al agro.
Red República observa:
La inversión para evitar inundaciones hoy debe venir acompañada de estrategia para enfrentar la escasez de mañana. El riesgo es construir sobre terreno equivocado.


