César Duarte volvió a aparecer en público, y esta vez no fue en una audiencia ni en un mitin, sino en un video bailando, compartido ampliamente en redes sociales. Aunque la imagen pueda parecer anecdótica, su reaparición activa una señal de alerta para diversos sectores económicos y empresariales de Parral: el exgobernador sigue siendo una figura con capital político y redes de influencia no desactivadas.
La especulación sobre un eventual regreso al escenario local no se hace esperar, y con ello también resurgen tensiones sobre el clima de inversión, especialmente en industrias que florecieron bajo su administración o que hoy buscan distanciarse del pasado. Empresarios consultados en corto reconocen que la figura de Duarte sigue polarizando al gremio comercial e inmobiliario.
Además, hay temor de que su presencia —incluso simbólica— vuelva a atraer la atención de medios nacionales e internacionales hacia los casos de corrupción en Chihuahua, generando un clima adverso a la promoción de inversión extranjera o a las alianzas institucionales con el sector privado.
Red República señala: en política y negocios, incluso un paso de baile puede mover el tablero financiero.


