Con más de 21 mil millones de dólares exportados en solo tres meses, Chihuahua rompió récords y reafirmó su liderazgo nacional en manufactura. Sin embargo, el éxito tiene un precio: las empresas enfrentan ya limitaciones logísticas que podrían convertirse en cuellos de botella si no se invierte urgentemente en infraestructura de transporte, almacenaje y servicios aduanales.
El crecimiento ha sido impulsado por sectores como el automotriz, aeroespacial y electrónico, pero las zonas industriales comienzan a saturarse. La falta de parques logísticos modernos, accesos ferroviarios funcionales y capacidad de carga en aduanas genera demoras que, a largo plazo, encarecen la operación y reducen la competitividad frente a estados vecinos como Nuevo León o Baja California.
Empresas como Foxconn, BRP y Honeywell han solicitado mayor colaboración estatal y federal para ampliar rutas de salida, mejorar vialidades y garantizar seguridad en trayectos clave. El talento y la producción están, pero sin la logística adecuada, se corre el riesgo de frenar una curva de crecimiento que hoy es histórica.
El dinamismo exportador no puede sostenerse sin una red que lo respalde. Lo que se produce con eficiencia debe salir con la misma velocidad.
Red República lo deja claro: exportar sin logística es como fabricar sin salida.


